Estar triste es bueno. Si te rompen el corazón, es absolutamente necesario. Lo contrario indicaría falta de sentimientos. No obstante, la tristeza no vende socialmente. Se rehúye la melancolía y la desgracia. Hay que ser permanentemente feliz, porque lo contrario es negativo. Libros de ayuda personal, personal coachers y discursos oficiales parten de esta base. Pero todos sabemos que eso no es así, que uno no sabe ser feliz si tampoco sabe estar triste. Ahora la ciencia ratifica el saber popular y algunos estudios demuestran que ser más felices no es siempre mejor. La tristeza nos acerca a los demás porque nos indican que podemos necesitar ayuda. La salud y la felicidad dependen enormemente de la calidad y estabilidad de las relaciones personales.Artículo de referencia: Happiness: Enough Already, en Newsweek

